26 de diciembre de 2008

Exterior del Sistema Solar no está tan poblado como se pensaba

El proyecto de búsqueda, llamado Taiwanese-American Occultation Survey (TAOS), durante todo ese tiempo estuvo periódicamente fotografiando grandes porciones de cielo para encontrar trozos de roca y hielo orbitando más allá de Neptuno, en el cinturón de Kuiper. Este cinturón es una región en la que existen grandes cantidades de restos generados por la formación de nuestro Sistema Solar, y estos la mayoría de estos cuerpos tienen el carácter de cometas, que orbitan entre 30 y 50 unidades astronómicas.

Los astrónomos pensaban que en este lugar debería haber grandes cantidades de material, pero que nunca ha sido observado directamente, salvo algunos objetos de mayor tamaño como Plutón, Eris, Makemake y Haumea.

TAOS se centró en la búsqueda de objetos con tamaños entre 3 y 28 kilómetros. Dado lo pequeño de los objetos a investigar, los científicos utilizaron una técnica en la que se pueden detectar cuando estos ocultan estrellas del campo visual observado. La abundancia de determinados tamaños es importante para determinar su aglomeración y si estos objetos transneptunianos tienden a colisionarse destructivamente entre sí o a quedarse 'pegados', no reduciéndose demasiado el tamaño de los objetos.

Luego de la larga recolección de datos, los astrónomos se dieron cuenta de que no se vieron las ocultaciones esperadas, por lo que se impone una fuerte condición para el tamaño máximo de los objetos del cinturón de Kuiper. Dados los resultados del proyecto TAOS, los suburbios del Sistema Solar no están tan densamente poblados como se pensaba, derribando varias teorías al respecto que indicaban lo contrario.

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