
La evidencia en la que se basa la investigación es un conjunto de datos tomados por la sonda Galileo, hace casi 2 décadas atrás. En ese tiempo, los científicos detectaron que las regiones venusianas con mayor altitud emitían menos radiación infrarroja que regiones más bajas. Una interpretación actual para esta diferencia, según los autores del descubrimiento, es que en las extensiones altas existan grandes cantidades de rocas 'félsicas', mayoritariamente correspondiendo a granito. Pero, para la formación de este tipo de rocas se requiere de agua, por lo que la interpretación lleva directamente a la existencia de grandes cantidades de agua en el pasado.
Según Hashimoto y sus colegas, la posible existencia pasada de grandes cantidades de agua y actualmente de granito, abren la posibilidad de que haya habido movimiento de placas tectónicas y formación de continentes en Venus. Para que esas condiciones iniciales hayan llevado al estado actual de Venus, este planeta debió haber tenido océanos con una temperatura entre 30ºC y 150ºC. Con esas temperaturas, las masas de agua líquida debieron haber durado sólo algunos cientos de millones de años, por el efecto invernadero, hasta llegar a nuestros días con una atmósfera compuesta por un 96% de dióxido de carbono y una infernal temperatura superficial de 460 ºC.
El estudio ya ha tenido algunas críticas, debido a que los datos de la sonda Galileo podrían ser interpretados de otra forma, debido a que no hay concenso con respecto a que si los datos infrarrojos realmente corresponden a los de la superficie venusiana, debido a la extrema densidad de su atmósfera.
Seguramente, se necesitarán de nuevas mediciones para confirmar lo propuesto por George Hashimoto y sus colaboradores. Existen posibilidades de que la sonda europea Venus Express - ya en Venus - pueda tomar datos que ayuden a despejar dudas. Adicionalmente, en el año 2010 Japón lanzará su sonda Venus Climate Orbiter, la cual también podría eventualmente ayudar también a confirmar o refutar lo indicado por los científicos en base a los datos de Galileo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario